Masterclass de Inma Puig: “El Compromiso: Una Herramienta para Empresas Humanistas”

Valencia, 3 de Noviembre de 2016

“Vamos a pensar juntos”. Con esa invitación comenzó el pasado 3 de noviembre en Valencia la masterclass “El Compromiso: Una herramienta para empresas humanistas” que impartió Inma Puig, mentora del área de Equipos Comprometidos de Human Age Institute.

Puig analizó de qué modo impacta el compromiso en las organizaciones y cómo se debe potenciar. Lo hizo definiendo, primero, qué es el compromiso. “Es la palabra dada. Comprometerse significa que cuando yo, mirándote a los ojos, te digo que voy a hacer algo, lo cumplo. Y esto genera confianza”, aseguró.

La mentora de Human Age Insitute se centró durante buena parte de la ponencia en dos palabras clave: cuidar y comprometer.  “De las más de más de 93.000 palabras que recoge el diccionario de la RAE, esos dos términos generan un efecto especial en mí, por la relación que tienen con las personas. El compromiso es emoción. Comprometerse es emocionarse y sin emoción no hay vivencia. Todo ello, debe ir acompañado de cuidado, para que el talento crezca y se desarrolle plenamente”, reflexionó Inma Puig.

Dos términos y dos acciones que trabajan juntos para que el talento descubra su camino y pueda crecer. “Si queremos compromiso, debemos sembrar confianza”, aseveró Inma Puig. Con esa metáfora,  explicó, de forma gráfica y acertada, de qué modo se comporta el talento, siempre cercano al cuidado y al compromiso.  “Al señalar sembrar, lo hago con toda la extensión de esa palabra y con lo que conlleva ese verbo: primero dar y, después, recoger.  La naturaleza nos ofrece muchos ejemplos sobre esto mismo. Es tan sencillo como contemplar a la naturaleza para acertar a la hora de trabajar con el talento”, apostilló la mentora.

Sembrar primero para, después, cosechar frutos, asumiendo, además, que el error está presente en el proceso. No por ello, rechazando o minusvalorando los esfuerzos ejercidos, sino apostando por aprender y seguir ensanchando talento. “El error es la antesala del acierto. Es imposible avanzar si cometer errores. Hay que vivir el fallo como una oportunidad y, después, iniciar algo de nuevo de forma diferente para mejorar”, afirmó la mentora.

Descubrir, crecer y fidelizar el talento

Entre las claves a tener en cuenta para alcanzar un grado de responsabilidad adecuado en una organización, Inma Puig destacó que uno de los retos pasa por detectar el talento que poseen nuestros colaboradores y descubrir para qué son útiles. “Conviene ser cuidadosos, porque el los talentosos son sensibles. Se requiere de una escucha activa y una actitud de acompañamiento. Es responsabilidad nuestra descubrir el talento y comprometernos no solo a no estropearlo sino a  hacerlo crecer” apuntó Inma Puig indicando, seguidamente, la razón de tal gesto. “Descubrir el talento, conseguir que se desarrolle y ser capaces de fidelizarlo es lo que nos situará en la categoría de líderes. Siempre con los mismos pasos: descubrir, crecer, fidelizar”.

Cumplir con ello, hará que una compañía mejore y llegue a ser líder en su sector. Según la mentora de Equipos Comprometidos de Human Age Intitute, “un líder es el que es capaz de detectar talento, de acompañarlo, y permitirle que crezca. Un talento cuidado es siempre un talento fiel. Como las personas. Si las cuidas siempre estarán ahí”.

 El talento de otros

Todos tenemos talento y cada cual tiene el suyo. Unos, para unas cosas. Otros, para otras. De ese modo, el mundo puede avanzar ligero y heterogéneo. El talento nos beneficia a todos aunque no sea el nuestro. “Pero es importante diferenciar entre talento y experiencia. Un joven con talento no quiere decir que haga bien las cosas por tener ese talento.  Si tienes talento y  además experiencia es magnífico”, indicó Inma Puig.

Importa, y mucho, con qué mirada se observa al talento. “La mirada del otro determina cuánto puede crecer el talento. Cuando te miran con ojos de confianza o te dicen que estás desarrollando bien tu talento, eres capaz de entregarte al máximo y comprometerte. Si, por el contrario, te contemplan sin valorar tu esfuerzo o sin dar oportunidades a tu talento, nunca llegará esa empresa a un buen fin. Nunca crecerá una persona en un entorno en que no se valore su talento”, aseguró Inma Puig.

El compromiso es un Grado: el ejemplo de GAC

La masterclass de la mentora en el área de Equipos Comprometidos, Inma Puig, contó con la colaboración de Eva Cantero, Directora Corporativa de RRHH de Grupo Alimentario Citrus, para presentar la iniciativa estratégica puesta en marcha en su organización bajo el nombre Grado GAC “Inspirando a personas que nos ayudan a crecer”.

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“El Grado GAC es un proyecto de formación interna donde 17 personas de nuestra organización se forman en distintas áreas o disciplinas. Los tutores son los propios directivos generales de la compañía. Esto aporta a los participantes una visión global y el compromiso es máximo”, indicó Eva Cantero durante la presentación. “Productividad, talento, creatividad y desarrollo están presentes en las empresas y en los proyectos que nacen. El Grado GAC es una herramienta de compromiso para los trabajadores y una forma de hacer crecer el talento dentro de la compañía”, aseguró Eva Cantero.

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